Qué tamaño elegir para una campaña en redes antes de empezar a diseñar
El error más caro en una campaña no suele ser elegir mal un tamaño — es decidirlo demasiado tarde, cuando ya existe una pieza diseñada a un formato concreto y hay que encajarla a la fuerza en otros cinco. Planificar los tamaños antes de abrir el editor de diseño ahorra ese rediseño de última hora.
Primero decide dónde vive la campaña, no qué aspecto tiene
Antes de pensar en colores o composición, haz la lista de dónde va a aparecer: feed de Instagram, story, banner de LinkedIn, miniatura de YouTube. Cada entrada de esa lista es un tamaño distinto, y esa lista —no el primer boceto— es lo que debería determinar en qué proporción diseñas la pieza original.

Diseña primero el formato más restrictivo, no el más grande
Es tentador empezar por el banner ancho porque "hay más espacio para trabajar", pero eso deja el formato más comprimido (una story, un perfil circular) para el final, cuando ya hay elementos colocados que no caben ahí. Empezar por el formato con menos margen obliga a resolver pronto los problemas de espacio, en vez de descubrirlos al final.

No todas las piezas necesitan las mismas versiones
Una campaña no es una sola pieza multiplicada por seis tamaños — a veces el anuncio de story necesita un mensaje más corto y directo que el post de feed, porque el tiempo de visualización es distinto. Decidir qué versiones necesitan texto propio (no solo un recorte distinto) evita descubrir tarde que el mensaje no cabe o no funciona en ese formato.
Deja un margen de seguridad desde el primer boceto
Si sabes desde el principio que una misma pieza va a acabar en una story (con zona segura arriba y abajo) y en un post cuadrado (sin esa restricción), diseña pensando en la versión más exigente. Es mucho más fácil quitar margen de sobra en un formato permisivo que añadir espacio a un elemento que ya está pegado al borde.
Una vez tengas el archivo de partida, adapta cada versión aquíy descarga todos los tamaños de la campaña en un solo ZIP.


