Tamaños de imagen para redes sociales: la guía que no cambia cada mes

Cada red social decidió, por su cuenta y en momentos distintos, qué proporción de imagen prefiere — y esas decisiones no son arbitrarias ni caprichosas: responden a cómo se sostiene el móvil, cuánto ocupa la interfaz propia de la app y qué formato de contenido quiere priorizar la plataforma. El resultado es que no existe "un tamaño" universal, sino un catálogo que conviene conocer, no memorizar.
Las medidas que de verdad se usan hoy
Instagram sigue funcionando principalmente en tres formatos: el post cuadrado (1080×1080), el vertical 4:5 (1080×1350) que ocupa más espacio en el feed móvil, y la story a pantalla completa (1080×1920). TikTok fue más allá y convirtió el 9:16 vertical en el estándar por defecto, no en una opción entre varias. YouTube mantiene el 16:9 clásico (1280×720) para miniaturas, pero exige también vertical 1080×1920 para Shorts — dos formatos conviviendo en la misma plataforma. LinkedIn y Facebook, más orientados a escritorio todavía, usan proporciones más panorámicas para banners (1584×396 y 820×312 respectivamente) que no funcionarían en absoluto en una story.

Por qué el tamaño importa más que la resolución
Es tentador pensar que subir la imagen más grande y nítida posible es siempre la opción segura. No lo es: si el archivo no coincide con la proporción que espera la plataforma, esta lo recorta automáticamente, casi nunca de la forma que tú elegirías. Una cara centrada en el original puede acabar cortada por la mitad. Un logo en una esquina puede desaparecer del todo. La resolución alta no evita ese problema — solo el encuadre correcto lo hace.

La zona segura que casi nadie tiene en cuenta
En stories y reels, además de acertar el tamaño, hay una capa extra: la propia interfaz de la app tapa una franja superior e inferior con reloj, iconos, barra de progreso o texto de respuesta. Diseñar pegado a los bordes es la forma más común de que un texto o un logo quede oculto para buena parte de quienes ven la publicación en su móvil, aunque en el editor de escritorio se vea perfecto.

Si prefieres no memorizar píxeles, adapta tu imagen aquíeligiendo la red y el formato por su nombre — Story, portada, banner — y con zona segura visible mientras encuadras. Y si el archivo de partida pesa demasiado, SmallImg lo comprime antes de subirlo, sin perder calidad visible.


